Cultura
Cultura, Patrimonio e Identidad
La Cultura y las Artes son una expresión de la idiosincrasia
de nuestro país, son constituyentes de nuestra identidad nacional y como tales
tendrán una importancia central en nuestro Gobierno.
En un momento en que Chile requiere insertarse en un mundo
cada vez más globalizado, es importante comprender que el desarrollo de una
nación está fuertemente vinculado a la fuerza de su cultura y al aporte que su
patrimonio hace al desarrollo de su identidad, lo que permite encarar esa
inserción con sello propio y una imagen que fortalezca sus valores, raíces e
historia.
Niños y jóvenes deben ser capaces de asumir un rol
protagónico, reflexionar sobre su formación, criticar y seleccionar aspectos
que apunten a potenciar su formación con el fin de llegar a ser personas con
valores e identidad, ciudadanos con independencia de criterio, con capacidad de
pensar, discernir y decidir libremente, y constituirse así en verdaderos
agentes activos de nuestro país y del mundo.
Igualmente, se debe avanzar en la creación de una
verdadera industria cultural y artística, que aporte al desarrollo integral del
país, a la sustentabilidad, a la creación de empleos y a la penetración en los
mercados internacionales. Sin embargo, es difícil para artistas,
gestores y productores enfrentarse a diario con la falta de oportunidades en un
mercado pequeño, en el que el financiamiento para iniciativas culturales es
escaso. Es necesario dar un espaldarazo para que los artistas puedan vivir
dignamente y, además, llevar sus obras más allá de nuestras fronteras.
En Chile, la industria cultural es responsable del 1,3% del
PIB; pero en 2009 se destinó sólo un 0,47% del presupuesto nacional a este
sector, muy por debajo de lo que ocurre en los países más desarrollados.
Además, es posible observar una enorme desproporción entre el aporte estatal y
el privado en materias culturales, lo que obliga a perfeccionar los mecanismos
de participación de la sociedad civil.
También es imprescindible mejorar, robustecer y darle
categoría a la institucionalidad cultural. Ésta ha cumplido un rol relevante
hasta ahora, pero requiere una serie de modernizaciones y perfeccionamientos
para dar un salto al futuro. La institucionalidad actual data del año 2003,
cuando se crea el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) y al que se
incorpora el existente Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (FONDART).
Adicionalmente, se cuenta con la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
(DIBAM), el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), ambos dependientes del
Ministerio de Educación, y la Dirección de Asuntos Culturales (DIRAC) del
Ministerio de Relaciones Exteriores.
Pese a esto, la institucionalidad quedó incompleta, pues se
dejó de lado la modernización de la institucionalidad referida al patrimonio
cultural, quedando ésta con una estructura deficiente. Esta ambigüedad ha
generado inconvenientes y descoordinaciones, lo que ha producido un uso
ineficiente de los recursos asignados a las diferentes reparticiones con
responsabilidades en esta materia contribuyendo en la práctica a, precisamente,
aquello que se buscó evitar.
El país cuenta con 26 museos estatales a los que se suman
aproximadamente 250 entre municipales, universitarios y privados, para los cuales
no existe una estrategia de desarrollo global como sí existe, por ejemplo, para
el desarrollo de bibliotecas o centros culturales. En el caso de los teatros
municipales, su funcionamiento depende de la tradición y lugar en que se
encuentran insertos, lo que ha generado realidades financieras bastante
precarias.
Hoy, 21 de las 81 comunas que poseen una población de más de
50.000 habitantes no poseen un centro cultural. El CNCA está abocado al
desarrollo de la infraestructura en dichas comunas; sin embargo, no se han
generado simultáneamente planes de gestión, ni programas de operación, así como
tampoco se han definido esquemas de administración que permitan su
funcionamiento de manera coordinada con los municipios.
Desgraciadamente las iniciativas de ampliación de la red de
infraestructura para la cultura no aprovechan las sinergias, al operar la DIBAM
y el CNCA en forma independiente.
Considerando los elementos destacados en este diagnóstico,
asumimos el compromiso de dar a la cultura el lugar protagónico que le
corresponde, promoviendo los valores propios de nuestras raíces, tradiciones y
chilenidad. Para ello nos basaremos en cuatro pilares: i) más acceso a la
cultura, ii) fomento a la cultura, iii) protección del patrimonio cultural y
iv) promoción de la imagen de Chile en el exterior. Las medidas contempladas en
esto pilares son las siguientes:
- Aumentaremos
el financiamiento de la cultura y consolidaremos la institucionalidad
cultural, incrementando el monto de la inversión
en cultura a través del Presupuesto Nacional; crearemos un cuerpo de
iniciativas legales tendientes a promover la participación responsable de
la sociedad civil estimulando el financiamiento de las actividades
artístico-culturales y de cuidado del patrimonio cultural por parte de los
privados.
- Fomentaremos
la cultura, dando apoyo a la creación artística y al emprendimiento
cultural, a través de la promoción del
desarrollo de esta industria, aportando al crecimiento de los bienes y
servicios culturales en el país, y asegurando su difusión. Para ello,
consideramos de mayor importancia combatir la piratería, que impide a los
autores obtener el legítimo retorno por su creatividad.
- Aumentaremos
el acceso de los grupos de escasos recursos y vulnerables a la cultura, generando una relación permanente con la actividad cultural,
especialmente a través de los municipios.
- Daremos
especial énfasis al desarrollo de un Plan Nacional de Fomento a la Lectura
o Proyecto Lector en las escuelas y colegios del país. Se impulsará la coordinación de las bibliotecas con los centros
culturales del CNCA, sumando esto a los esfuerzos que lleva adelante el
Ministerio de Educación, y estableceremos una amplia red de bibliobuses
que lleguen a las escuelas rurales más apartadas, con el fin de estimular
los hábitos de lectura, promover la riqueza del lenguaje y mejorar el
acceso al libro e información. Asimismo, restituiremos la importancia de
disciplinas como la Filosofía, Literatura e Historia en los currículos
educacionales, dando énfasis a aquellos aspectos que nos identifican como
país.
- Reconoceremos,
incentivaremos y protegeremos la diversidad cultural de nuestro país, potenciando la participación de los distintos grupos que
conforman la nación y fomentando la expresión de sus prácticas culturales,
creando el Centro de Fomento de la Cultura Indígena, entidad que generará
documentos escritos y audiovisuales en lenguas indígenas, se preocupará
del acceso bilingüe a las tecnologías de información y planificará la
destinación de becas y premios al mérito académico para este grupo de
chilenos.
- En cuanto a
nuestro patrimonio cultural, perfeccionaremos la Ley de Monumentos
Nacionales con el fin de transformarla en un instrumento efectivo
de preservación, estableciendo mecanismos de compensaciones para los
propietarios de inmuebles patrimoniales, así como para las donaciones
específicas para monumentos nacionales de propiedad privada, esto por
medio de incentivos tributarios y aportes directos del Estado, entre otros
instrumentos.
- Durante
nuestro Gobierno diseñaremos un Plan de Recuperación del
Patrimonio Cultural Arquitectónico, poniendo especial acento en
aquellos lugares que son de importancia turística, como Valparaíso, las
oficinas salitreras, las estancias patagónicas, casas coloniales, Chiloé,
zonas típicas huasas, etc. Rescataremos la Quinta Normal, mediante la
remodelación del parque y su laguna, la restauración del invernadero y la
renovación del Museo Nacional de Historia Natural, y consolidaremos el
Museo Nacional de Bellas Artes, así como los teatros municipales de
comunas como Iquique, Constitución, entre otras.
- Promoveremos
públicamente la protección y valoración del patrimonio natural y
cultural para que éste pueda preservarse y transmitirse de manera
sustentable en el tiempo. El 2010, año de nuestro Bicentenario, montaremos
una exposición itinerante con aquellos elementos que constituyan la
memoria arqueológica, histórica y cultural y los grandes hitos del Chile
actual, naturales, culturales y productivos.
- Estimularemos
con fuerza la llegada de nuestros productos culturales al extranjero en una cadena de esfuerzos que incorpore coordinadamente al CNCA,
a la Cancillería, a ProChile, Corfo, la Dibam, Mineduc, Fundación Imagen
País y todas aquellas instituciones que promueven la cultura, con el fin
de tener una presencia sólida, visible y permanente. Estimularemos las
industrias creativas de alta visibilidad internacional, como la
cinematográfica. Para esto removeremos todos los obstáculos e impulsaremos
políticas que estimulen la inversión en cine, de manera de transformar a
Chile en la plataforma audiovisual de Latinoamérica.
- Consolidaremos
una infraestructura cultural sustentable acorde al nivel de nuestros
artistas, de manera que nuestros creadores
puedan contar con un soporte material de calidad que considere las
sinergias de la red de la DIBAM y la de los centros culturales. Además,
estimularemos la profesionalización de nuestros gestores y agentes
culturales, premiando la calidad y velando por el buen uso de los
recursos.
- Mejoraremos
la Ley de Donaciones Culturales, tanto en el acceso como
en la simplificación de su funcionamiento, ampliando su alcance pero
también sancionando a quienes abusen de ésta. Además, implementaremos
nuevas iniciativas especialmente diseñadas para la celebración de nuestro
Bicentenario, mediante la realización de grandes obras de recuperación y
de consolidación de nuestra identidad nacional a partir de 2010.
- Promoveremos
el acceso a actividades culturales en regiones y comunas
aprovechando las nuevas tecnologías digitales. Promoveremos que
la televisión abierta, y en especial TVN, colaboren a la identidad
nacional, y a elevar el nivel cultural de todos los chilenos, sin dejar de
entretenerlos. Para ello, buscaremos fórmulas de financiamiento de
programas culturales de alta rentabilidad social a través de los Fondos
del Consejo Nacional de Televisión, poniendo especial énfasis en las
transparencia de la asignación de recursos, y en el cuidado de los
contenidos y la dignidad de la persona humana en todas sus
manifestaciones, la protección de la niñez y el uso del nuestro lenguaje.
- Finalmente, la
tecnología y la sociedad del conocimiento ofrecen infinitas oportunidades
en la difusión de las artes y la cultura, lo que beneficiará especialmente
a los sectores más alejados del país y a los más necesitados.
Para esto impulsaremos el desarrollo de la televisión digital, lo que nos
permitirá enriquecer los contenidos y proyectos programáticos de calidad
mediante la adjudicación transparente y competitiva de las nuevas señales.